Deporte
Cuba es hoy una potencia deportiva, gracias a su política de participación masiva en distintas disciplinas, desde la escuela. La posición cimera en este campo se hizo ver en los Juegos Olímpicos celebrados en septiembre del 2000 en Sydney, Australia, en los que obtuvo el noveno lugar entre las naciones participantes, por encima de grandes y ricos países desarrollados, a pesar de la difícil situación económica por la que atraviesa debido al bloqueo norteamericano.
Cuba conquistó allí once medallas de oro, once de plata y siete de bronce, significándose sus triunfos en boxeo y en deportes colectivos como el voleibol femenino. Igualmente logró oro en judo, salto de longitud, taekwandó y lucha. En el boxeo, Félix Savón en 91 kilogramos obtuvo por tercera vez el título en juegos olímpicos al igual que el equipo de
voleibol femenino. Igualmente logró en judo, levantamiento de pesas y en lucha grecorromana.
En el VII Campeonato Mundial de Atletismo en Sevilla, España, en agosto de 1999, Cuba alcanzó el sexto lugar, por encima de decenas de países más desarrollados y poblados. Los deportistas cubanos han sostenido esta posición en los Juegos Centroamericanos y del Caribe, ratificada en Maracaibo, Venezuela, en agosto de 1998, con un total de 191 medallas doradas.
El deporte cubano mantuvo el segundo lugar en los Juegos Panamericanos de Winnipeg en 1999, al obtener 156 medallas en total, de ellas 69 doradas y superando en títulos alcanzados al país anfitrión, Canadá.
En la actualidad suman cientos los entrenadores y técnicos cubanos que prestan sus servicios en decenas de países, algunos de ellos ya con mejoras notables en el rendimiento de sus atletas y en la aplicación de otras disciplinas científicas aplicadas al deporte.